Madrid, Julio 2026.- El turismo mundial sigue recuperando impulso y, con él, surge un desafío cada vez más relevante: cómo lograr que el crecimiento de los viajes beneficie no solo a los visitantes, sino también a las comunidades que los reciben. Bajo esta premisa, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) presentó el informe Destination Stewardship: Creando valor para todos, una guía que propone siete principios para transformar el desarrollo turístico en una fuente de prosperidad compartida.
La iniciativa plantea un cambio de enfoque. En lugar de medir el éxito únicamente por el número de turistas que llegan a un destino, el WTTC invita a evaluar también la satisfacción de los residentes, la resiliencia de las comunidades y el valor económico, social y cultural que deja la actividad turística.
«Cuando los destinos se gestionan bien, el turismo genera empleos, fortalece a las comunidades, protege el patrimonio cultural y natural, y ofrece una prosperidad duradera», afirmó Gloria Guevara Manzo, presidenta y CEO del WTTC. Agregó que el éxito de la gestión turística depende de la colaboración entre gobiernos, iniciativa privada y comunidades locales para construir una visión compartida de largo plazo.
Un sector clave para la economía mundial
El turismo continúa siendo uno de los motores más importantes de la economía global. Actualmente sostiene uno de cada diez empleos en el mundo, genera cerca del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y, de acuerdo con las proyecciones, será responsable de uno de cada tres nuevos empleos durante la próxima década.
Tan solo en 2025, la industria aportó 11.6 billones de dólares a la economía mundial y respaldó alrededor de 366 millones de puestos de trabajo, cifras que reflejan el impacto estratégico del sector.
Sin embargo, el WTTC advierte que el crecimiento por sí solo no garantiza beneficios sostenibles. Para que el turismo contribuya realmente al desarrollo de los destinos, es indispensable una planificación anticipada, decisiones sustentadas en datos y una estrecha colaboración con las comunidades locales.
Los siete principios para un turismo con impacto positivo
El informe presenta un marco de actuación basado en siete principios que buscan ayudar a gobiernos, empresas y destinos a gestionar el crecimiento turístico de manera equilibrada:
- Planificar juntos, crecer juntos.
- Hacer de la satisfacción de los residentes la medida del éxito.
- Planificar con anticipación.
- Comprender el problema mediante información y datos.
- Diversificar destinos, temporadas y experiencias.
- Convertir el turismo en prosperidad compartida.
- Estar preparados para responder a los desafíos futuros.
Además de estas recomendaciones de largo plazo, el documento incluye acciones de implementación inmediata para destinos que actualmente enfrentan temporadas de alta afluencia, como monitorear la percepción ciudadana, identificar zonas de mayor presión turística, promover destinos menos conocidos, incentivar un comportamiento responsable entre los visitantes y fortalecer la comunicación sobre los beneficios que genera el turismo.
Casos de éxito alrededor del mundo
Para ilustrar cómo estos principios pueden traducirse en resultados concretos, el informe reúne experiencias de diversos destinos internacionales.
Madrid destaca por su estrategia enfocada en la desestacionalización, la descentralización de la oferta turística y la coordinación entre los sectores público y privado para privilegiar el valor sobre el volumen de visitantes.
En Colorado, la participación ciudadana y la gobernanza colaborativa han permitido anticipar desafíos y diseñar políticas más sostenibles, mientras que Bogotá demuestra cómo la inversión en sistemas de información y planeación fortalece la gestión del destino y distribuye mejor los beneficios económicos. El documento también reconoce las estrategias implementadas por Dubrovnik para administrar la llegada de cruceros; Nueva York, que impulsa el desarrollo de experiencias regionales para distribuir la actividad turística; y las Islas Baleares, donde la reinversión transparente de los ingresos provenientes del turismo ha fortalecido el respaldo social hacia esta industria.
Asimismo, se destacan iniciativas desarrolladas en Copenhague, Japón, Liubliana y Corea del Sur, que evidencian que la gestión responsable puede adaptarse a distintos modelos turísticos y contextos.
Hacia un nuevo modelo de éxito turístico
Para el WTTC, el futuro del turismo dependerá de la capacidad de los destinos para equilibrar crecimiento económico, bienestar social y conservación del patrimonio natural y cultural. La organización sostiene que una gestión responsable no implica limitar el turismo, sino administrarlo de manera más inteligente para que sus beneficios lleguen a residentes, empresas y visitantes por igual. Bajo esta visión, los siete principios presentados buscan convertirse en una hoja de ruta para que gobiernos y sector privado construyan destinos más resilientes, competitivos y sostenibles en el largo plazo.







