Durante el primer semestre, el grupo incorporó 13 aeronaves de última generación y proyecta recibir otras 28 antes de finalizar el año. Con ello, y gracias a otras incorporaciones previstas para 2026, LATAM alcanzará las 410 aeronaves consolidando su posición entre las 12 flotas más grandes del mundo.
Santiago de Chile, julio de 2026. – LATAM Airlines Group continúa fortaleciendo su estrategia de crecimiento y modernización con un ambicioso plan de renovación de flota que contempla la incorporación de más de 40 aeronaves de última generación durante 2026.
Durante el primer semestre del año, la compañía sumó 13 nuevos aviones: siete Airbus A320neo, cuatro Airbus A321neo y dos Boeing 787-9 Dreamliner. Para la segunda mitad de 2026 está prevista la llegada de otras 28 aeronaves, lo que permitirá cerrar el año con una flota significativamente más moderna, eficiente y preparada para responder a la creciente demanda de conectividad en Sudamérica.
Con estas incorporaciones, LATAM proyecta alcanzar un total de 410 aeronaves entregadas al cierre de 2026, consolidando una de las flotas comerciales más grandes del mundo.
Como parte de este proceso, el grupo también incorporará por primera vez los Embraer E190-E2, aviones que fortalecerán la red doméstica en Brasil gracias a su mayor flexibilidad operativa para atender distintos mercados.
Sebastián Acuto, vicepresidente de Flota y Proyectos de LATAM Airlines Group, destacó que la renovación de la flota representa una de las principales inversiones de la compañía, ya que permitirá crecer de forma más eficiente y ampliar la conectividad en una región con un importante potencial de desarrollo en sus mercados domésticos.
La estrategia de expansión continuará en 2027 con la incorporación del primer Airbus A321XLR de LATAM, un modelo que permitirá operar rutas de media distancia sin escalas y abrir nuevas oportunidades de conexión entre Sudamérica y otros destinos.
De cara al final de la década, la aerolínea prevé sumar hasta 130 aeronaves adicionales de distintos fabricantes. Con ello, más del 50 % de su flota estará compuesta por modelos de última generación hacia 2030.
Además de ampliar su capacidad operativa, estas aeronaves ofrecen importantes beneficios ambientales, al reducir entre un 20 % y un 25 % las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) y optimizar el consumo de combustible en comparación con generaciones anteriores, contribuyendo al objetivo de LATAM de alcanzar emisiones netas cero para 2050.







